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¿Cómo agradecerlo?

Estaba trabajando en el otro blog que llevo junto a mis compañeros de "La Vida con una Sonrisa" y siempre que estoy con ello me vienen a la cabeza recuerdos de todos los momentos que viví junto a Fernando, en especial la primera de varias charlas a las que le acompañé donde tratábamos su enfermedad, la ELA, y cómo él la afrontaba.

Fue en el Instituto de la Magdalena.
Los chavales le miraban anonadados mientras escuchaban su historia. Seguramente se preguntaban como una persona con ese problema podía tener una visión de la vida tan optimista y con tanta fuerza. Estoy seguro de que muchos se replantearon si en realidad lo que ellos tenían como los problemas más graves del mundo eran tanto como pensaban. Estoy seguro que muchos empezaron a ver la vida de otra manera.

A mi me ocurrió lo mismo. En estos años en los que acompañé a Fernando, aprendí a disfrutar más de las pequeñas cosas, a relativizar problemas que en realidad no lo son tanto y a afrontar los más duros con otra perspectiva.
Y como siempre cuando pienso en esto, me siento triste, me siento mal porque para que yo y tantas otras personas nos diéramos cuenta de estas cosas, Fernando ha pagado un precio demasiado alto y que no sé cómo voy a poder devolvérselo.

Solamente me queda seguir llevando su 32…
...y lo haré hasta que me toque volver a hablar de anécdotas de carreras contigo, amigo…


Podéis seguir la historia de Fernando y su trabajo de divulgación de la enfermedad en lavidaconunasonrisa32.blogspot.com
 . Aún no he tenido tiempo a cargarla con todo el contenido que tenemos pero estoy trabajando en ello.

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Padre "segurata"

Uno de los momentos más importantes de la vida como padre es el primer día de parque.
Un nuevo mundo lleno de emociones se abre para tu peque, pero para ti es salir de tu zona de confort "padril". Y aunque soy de los que en la práctica dejo al peque que descubra, que experimente... vamos que no le llevo por ahí embalado en plástico de burbujas, en mi cabeza sólo se oye una alarma con voz de robot diciendo: "¡PROTEGER! ¡PROTEGER!".
Por eso he llegado a la conclusión que cuando voy al parque con el peque me transformo en un "padre segurata".


Poco a poco voy adaptándome a la situación. Ahora, siempre que vamos al parque, el peque va con una sonrisa de oreja a oreja y yo voy haciendo una revisión visual de la zona:

- Clasificación de grupos de niños por edad.
- Estado de las cadenas del columpio.
- Calcular la velocidad de descenso según el peso del peque y la inclinación del tobogán.
- Temperatura.
- Humedad relativa.

Vamos lo normal...



"¡Papá vamos al tobogán!&q…

Lesiones comunes en mami/papideportistas

En internet podemos encontrar una amplia información sobre las lesiones más habituales en nuestros deportes favoritos. Sin embargo, poco sabemos acerca de las posibles lesiones que pueden darse en las mamis y papisdeportistas.  Y como se dice siempre “más vale prevenir”, a continuación os dejo una lista de las lesiones más comunes:
1.-  DOLOR PLANTAR POR PISADA SOBRE JUGUETE
Esta lesión se caracteriza por provocar un fuerte e instantáneo dolor en la planta del pie provocada por pisar un juguete.  Es muy común que esta lesión se produzca cuando caminas descalzo por el pasillo de casa a oscuras para ir al baño. Además añadimos el agravante de no poder mentar a todas las princesas Disney porque esta situación se suele dar cuando el peque está dormido.



2.- CODO DE CUNISTA
Esta lesión está provocada por un abuso en el movimiento armónico simple con trayectoria rectilínea de la cuna, es decir, de dar tanto p´adelante y p´atrás a la cuna para que se duerma el peque. El riesgo aumenta según va…

El nuevo juguete del ¿peque o del papá?

A muchos os llama la atención que una persona que está tan vinculada como yo a la bicicleta (que es con lo que me gano la vida) se dedique más a correr que a dar pedal y la explicación es simplemente que después de muchas pruebas, lo que me mantiene más en forma con el tiempo que dispongo y quiero gastar en deporte (y cuando me refiero a mantenerme en forma me refiero a no ponerme como un tonel) es correr, ya que con una hora corriendo voy para casa bien frito y sin embargo una hora en bici (aunque la exprimas a tope) no da para mucho.
Los fines de semana podría sacar algo más de tiempo para rodar o correr una tirada larga, pero claro, pelea con la opción de quedarme con el peque y lógicamente esa opción tiene mucho más peso.
Así que me decidí a pillar una silla de correr para salir con el peque y no perder de estar con él mientras hago algo de deporte.
Busqué una silla que sobretodo fuera lo más cómoda posible para él (lógicamente) y si podía servirme para más cosas que correr pues mej…